Nuestro Equipo

Revolución de los lápices

Helena Bertran

Altafulla, 1997.

Vivir entre Altafulla y Barcelona me hizo darme cuenta de dos cosas: que no puedo vivir sin el mar cerca de mí y que no entiendo la manera que tenemos de comunicarnos en las ciudades del siglo XXI. Me siento poco identificada con la sociedad de la que formo parte, y todavía más con la montaña de porquería cultural que aceptamos como nuestra desde bien pequeños, debido a una educación que no cuestionamos.

Tope con Un Lápiz Por Ghana cuando más falta me hacía creer en y con personas. Es por todo ello, que no dude en decir SÍ a la propuesta de formar parte de la Revolución de los Lápices: es la manera más dulce que tengo de acceder a la médula del mundo, la educación; facilitar una mejor a Kpando y romper (me) los estereotipos de la de aquí, desaprendiendo todo aquello que, por suerte, las personitas de Ryvanz-Mia nos impulsan a cambiar con su mirada genuina de la vida.

Paula Talavera

Cornellá de Llobregat,1995.

Vivo entre Cornellá de Llobregat y Coma-Ruga. Graduada en Educación Infantil por la Universidad de Barcelona, no dudé en entrar a formar parte de la Revolución de los Lápices. Ante todo, necesitaba conocer a las pequeñas grandes personas y motivos por los cuáles trabajamos en el proyecto.
Después de mi estancia en el orfanato, creo que estoy preparada para ir a las escuelas, desmontar unos cuantos estereotipos y hacer entender que todos somos iguales porque todos somos diferentes.

No hay revolución posible sin comienzos difíciles, y creo firmemente que todo parte de la educación. Los niños son el futuro, y en nosotros, la sociedad, recae la responsabilidad de facilitarles las herramientas y motivación esenciales para crecer con espíritu crítico y ser el cambio que necesitamos.

A los niños del Ryvanz-Mia les sobran ganas de comerse el mundo, pero les faltan herramientas. Así pues, nace nuestro proyecto. Me siento afortunada de poder formar parte de ello y verles cambiar el mundo día a día, ya sea desde Ghana o Barcelona.

Tomé parte en el proyecto casi sin pensarlo, después de conocerles, de vivirles, de escucharles, de compartir con las chicas las tardes, siento que fue la decisión acertada.

Eva Vilarrasa

Barcelona, 1997.

Curso Estudios Literarios y Logopedia en la universidad. Me gustan las personas y las palabras y estoy contenta de poderlas combinar. Pienso que las palabras pueden cambiarlo todo y que el verdadero cambio nace en las escuelas.

Entré en la revolución de los lápices porque me pareció que abrir diálogos en las escuelas era la mejor manera de participar de este cambio. Todo empezó el día que me di cuenta que la falta de un lápiz hacia que hubiese 20 sueños, 20 preguntas, ideas e historias atrapadas en un orfanato de Ghana: tenían las ganas pero les faltaban las herramientas. Y esto no era más que un microcosmos de lo que ocurría a gran escala.

La revolución de los lápices aterrizó en las escuelas con el objetivo de compartir el lápiz que debía permitir liberar los sueños, preguntas e ideas de los niños y niñas alrededor del mundo. Compartir el lápiz para compartir ideas.

I desde ése momento yo no he parado de aprender ni un segundo: en cada charla, en cada reacción y comentario de cada niño y niña, en cada skype.

Todos somos personas y todos tenemos palabras que buscan un camino, una herramienta, un espacio para ser expresadas y, a pesar de las diferencias, a cada nueva revolución hemos descubierto que, efectivamente, nos entendemos. Como siempre decimos en el proyecto, los niños entre ellos se entienden mejor que nadie y, en cada nuevo curso que llega a la escuela, nace un nuevo mundo, una nueva generación, con nuevas cosas a aportar y revolucionar. Y yo no puedo ser más feliz de ser una pequeña pieza más de estos mundos.

Irene Bañeres

Barcelona, 1996.

Estudia Educación Primária en inglés en la Universidad Autónoma de Barcelona. Cuando no estudia, trabaja de bar en bar.
Le encanta pensar en las utopías que puede conseguir hacer realidad con tan sólo pequeños granitos de arena.
Cree que los niños y niñas no son el futuro, cree que son el presente, y que sin presente no hay futuro.

 

Fue inmensamente feliz cuando dijo que sí a Un llapis per Ghana y supo que se encargaría de la Revolución de los lápices y que a estos se les llamaría “armas de instrucción masiva”.

Barcelona, 1996.

Estudia Educación Primária en inglés en la Universidad Autónoma de Barcelona. Cuando no estudia, trabaja de bar en bar.
Le encanta pensar en las utopías que puede conseguir hacer realidad con tan sólo pequeños granitos de arena.
Cree que los niños y niñas no son el futuro, cree que son el presente, y que sin presente no hay futuro.

 

Fue inmensamente feliz cuando dijo que sí a Un llapis per Ghana y supo que se encargaría de la Revolución de los lápices y que a estos se les llamaría “armas de instrucción masiva”.

Ana Díaz

Sabadell, 1996

 

Hace cinco años que creo y apuesto por la "Educació en el lleure" como manera de ver la vida y de transformación social. 
Estudio Educación Primária en inglés en la Universidad Autónoma de Barcelona y Gestión y Administración Pública en la Universidad de Barcelona. 

Y con una mirada utópica, trabajo en una escuela como monitora. 

El voluntariado es una arma que puede mover el mundo, y es por este motivo que desde hace cinco años participo de diferentes maneras. Después de conocer Gambia mediante un proyecto educativo y tras vivir con la família Ryvanz-Mia descubrí que con pequeños actos podemos poner nuestro pequeño grano de arena en grandes montañas.  Una manera de dar herramientas a unos niños y niñas que apuestan por su educación y por construir un futuro.

Así que sí, apuesto con los ojos cerrados en la fuerza de Un Llapis per Ghana, un proyecto imparable, con un equipo de trabajo increible y un orfanato mágico.

Oscar Sender

Barcelona, 1997

Estudio Ingeniería de Telecomunicaciones en Barcelona y lo compagino con una de mis grandes pasiones: los niños. Después de varios años haciendo de monitor en campamentos de verano y en el patio de mi antigua escuela, decidí aventurarme en voluntariados con niños y niñas en África. Pasé un verano en una pequeña escuela en Gambia y al año siguiente colaboré en un orfanato en Kpando, Ghana, del cual me enamoré. Estas experiencias me hicieron crecer a pasos agigantados y me hicieron reaccionar: no podemos quedarnos de brazos cruzados.

Y en eso consiste Un Llapis per Ghana: inconformismo, ilusión, energía y ganas de ayudar. Porque si algo me dolió de esos niños y niñas del orfanato fue pensar que no podrían estudiar lo que quisieran. Niños y niñas con mil y una inquietudes diferentes que tenían que renunciar a sus sueños por falta de herramientas.

Por eso fue tan fácil unirme a este equipo tan ambicioso, porque todos y todas trabajamos con el mismo objetivo: intentar dotar a los niños y niñas de Ryvanz-Mia de las oportunidades que cualquier niño merece.

Recogida y gestión de material

Alicia Sánchez

Barcelona, 1996.

Me llamo Alicia Sánchez, tengo 22 años y soy de Barcelona. Estudio Prevención y Seguridad Integral en la Universidad Autónoma con la intención de, algún día, convertirme en policía. 
Para que entendáis mejor mi forma de ser y mi vinculación con el proyecto os dejo un fragmento de la obra "On the road", de Kerouac:

"La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde y arde, como bengalas en mitad de la noche."

Para mí Un Llapis per Ghana significa eso. Un grupo de gente loca, que tiene un sueño en común, y que no tiene miedo de hacerlo realidad.

Organización, redes  sociales y eventos

Judit Rio

...

Ingrid Ribera

Barcelona, 1997

 

Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad  Blanquerna de Barcelona.

En el mismo momento en que se me presentó la oportunidad de entrar a formar parte de esta gran iniciativa, no dudé ni un segundo en responder con un entusiasmado SÍ.

Siempre he pensado que todo sueño merece una oportunidad de ser llevado a cabo y con este proyecto es lo que queremos conseguir, que cada uno de los sueños que surjan en las mentes de los niños/as, tan básicos para algunos, pero tristemente inalcanzables para otros, puedan hacerse realidad y ofrecerles todas las herramientas básicas y necesarias para que estos sueños se conviertan en una clara realidad.

Estamos orgullosos/as de lo que hemos llegado a lograr hasta ahora, un gran equipo y una gran familia que trabaja unida para conseguir todos  aquellos pequeños retos que nos proponemos sin dejarnos  derrumbar ante las adversidades, ya que sabemos  con certeza que teniendo tanta gente motivada a nuestro lado que apoyan nuestros mismos objetivos y valores, nos impulsan a no desfallecer e inundarnos de felicidad cada vez que aportamos un pequeño grano de arena que ayuda a iluminar y dar esperanza a tantos niños/as.

Coordinación de voluntariado y Psicología

Judit Rogés

Barcelona, 1996.

Estudio Psicología en la Universidad de Barcelona. Esta carrera me ha cambiado la vida y estoy convencida que gracias a ella podré cambiar la de muchas otras personas. 
Mi tarea principal en el proyecto es guiar y atender todos los que, de forma desinteresada, desean formar parte de la familia de Un Llapis per Ghana.

Hoy, saber que mi esfuerzo dibuja sonrisas me hace saber de lo que soy capaz.

Coordinación general

Laia Maldonado

Coma-Ruga, 1997.

En la universidad, cursar Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, Historia y Antropología me ha enseñado a pensar el mundo. La Escuela Bloom me ha ayudado a afrontarlo.
Poeta, camarera y soñadora, en julio de 2017 decidí viajar a África a hacer un voluntariado siguiendo un único lema: no hacer nada por inercia.
Llegué al orfanato Ryvanz-Mia, donde me acogió una segunda familia, y hoy soy de esas personas que tiene la suerte de sentir su hogar en dos lugares distintos.
Pero a mi vuelta las manos que sostenían el lápiz con que escribo quedaron en otro continente... me quitaba el sueño pensar que no podía estar a su lado, apoyándoles para que pudiesen crecer y tener un futuro brillante.
Un llapis per Ghana ha sido la manera de estar allí cuando no estamos.


La humanidad es más fría que el invierno pero siempre habrá personas... y este proyecto está lleno de ellas.