Un lápiz y conquistarán el mundo 

"La primera vez que me puse con los niños y niñas a hacer los deberes, al volver de la escuela, fue un suplicio. Por alguna razón que no lograba comprender, iban muy lentos. 

Me puse muy seria, o lo intenté, y una de las más pequeñas se levantó de la mesa y me mostró un lápiz. Tan sólo tenemos este lápiz así que tenemos que hacer los deberes por turnos.

 

A eso se debía la lentitud.

Me quedé pensando un buen rato: ¿qué es un futuro sin un lápiz que lo escriba? ¿dónde quedan los sueños que no se logran plasmar?

Ése era nuestro cometido: darles el lápiz. Los sueños ya los tienen."

-Laia